Mensaje de nuestros Obispos en ocasión de la Jornada del Niño por Nacer

Cada 25 de marzo la Iglesia Católica conmemora la encarnación del Hijo Único de Dios en el seno de la Santísima Virgen María. Este año, al coincidir con el comienzo de la Semana Santa, la celebración litúrgica se traslada al lunes 9 de abril.

En nuestro país cada 25 de marzo se celebra la “Jornada del niño por nacer”. Con toda la Iglesia que está en Argentina, nosotros como comunidad católica que peregrina en Córdoba queremos decir “Toda vida vale”.

                 Queremos expresar, convencida y respetuosamente que toda vida humana debe ser acogida y cuidada desde la concepción hasta su fin natural. Al hacerlo, incluso públicamente, deseamos expresar nuestra convicción con respeto y sin ningún tipo de discurso agresivo.

Queremos expresar también que debemos preocuparnos, autoridades y ciudadanos, por acompañar y sostener a las mujeres que llevan adelante embarazos en circunstancias difíciles, dramáticas, o incluso no deseadas. La solidaridad y la creatividad de nuestro pueblo y de sus autoridades pueden imaginar e  implementar soluciones que resguarden y cuiden la vida de la madre y la del niño por nacer.

Finalmente, queremos expresar que anhelamos honrar toda vida: la del que vive en situaciones de indigencia, de enfermedad, de discapacidad y de quienes ya no son auto-válidos.

A las puertas de la Semana Santa, recordemos que Jesús se entrega por todos nosotros  y que su propósito es: “Yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia”.

                Acojamos y honremos la vida porque “Toda vida vale”

 El Arzobispo  y los Obispos Auxiliares

en nombre de la Iglesia que está en Córdoba

Arquidiócesis de Córdoba. 

Mensaje del Arzobispo con motivo de la Cuaresma.

El próximo 14 de febrero es miércoles de ceniza, con toda la Iglesia comenzaremos el tiempo de cuaresma que nos invita y nos desafía a encarar una honda transformación interior en nuestra vida cristiana y nos predispone para celebrar adecuadamente la Pascua de Jesús.

La transformación interior y la preparación para la celebración de la Pascua del Señor, a su vez, se deben concretar desde un renovado encuentro con Jesús. Dicho encuentro es siempre iniciativa del Señor. Él nos “primerea”, como dice el Papa Francisco. Él nos busca siempre porque nos ama de veras y quiere que todos lleguemos a gozar de sus dones. Pero Él no se nos impone. Nos espera respetuosamente, como hermosamente dice en el libro del Apocalipsis: estoy a la puerta y llamo. Si le abrimos, Él entrará para cenar con nosotros (Cf. Apoc. 3, 20). Abrirle el corazón es nuestra decisión. Nadie, sino nosotros mismos podemos dar ese paso movidos y ayudados también por su gracia.

El encuentro con Jesús es iluminador. Nos traza un camino cierto. “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas” (cf. Jn. 8, 12). Ese encuentro es también transformante, reconfortante, nos da la capacidad para obrar de una manera nueva: “yo todo lo puedo gracias a Aquél que me conforta”, decía el apóstol san Pablo (cf. Fil 4, 13).

El encuentro con Jesús es una invitación a seguirlo. ¿Qué buscan?, preguntó Jesús a dos discípulos de Juan Bautista que venían tras Él. ¿Dónde vives?, le preguntaron ellos a su vez. Jesús los invitó: vengan y lo verán. Ellos fueron, vieron y se quedaron Cf. Jn. 1, 35-39). Se quedaron porque descubrieron al Señor. Entonces, ¿qué más había que buscar..? Seguir Leyendo… “Mensaje del Arzobispo con motivo de la Cuaresma.”

“Las dificultades y conflictos que nos aquejan se resuelvan pacíficamente” – Mons.Carlos Ñáñez y Obispos Auxiliares

En la celebración eucarística de este domingo 11 de junio, desde la Parroquia Santísima Trinidad, el Arzobispo de Córdoba Mons. Carlos Ñáñez, acompañado de sus Obispos Auxiliares, Mons. Pedro Torres y Mons. Ricardo Seiruti, invitó a “pedir al Señor por la paz social y a comprometernos todos con ella”.

“Renovamos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un Dios compasivo y misericordioso, lleno de bondad. Es un misterio la Santísima Trinidad, y ante Él estamos invitados a adorar, a cantar la grandeza de su bondad. Es un misterio que desborda la razón, y no está contra ella. Es un misterio de Amor, y en este marco estamos invitados a realizar la colecta de Caritas.”

“Celebrar la Santísima Trinidad es reconocer la presencia de un Dios que está con nosotros, y en nosotros, habita en cada corazón. Y esta presencia nos anima a vivir en paz, como nos recuerda el Apóstol San Pablo en la carta a los Corintios”

“En nuestra realidad hoy en Córdoba nos afectan y nos duelen situaciones de violencia, que se traducen, entre otras cosas, en actitudes de desprecio de la vida humana. Especialmente en los recientes episodios de femicidio, que son como el colmo de esa violencia. Una violencia que comienza siendo verbal, que luego se transforma en sicológica, que finalmente desemboca en lo físico, con consecuencias trágicas e irreparables.

Una violencia que en el ámbito social a veces tienen origen en imprudencias verbales de algunos dirigentes, que no miden suficientemente las consecuencias imprevisibles que sus dichos pueden desencadenar. Esa imprudencia comporta una seria responsabilidad por parte de quienes se expresan de esa manera, sobre todo teniendo en cuenta que son referentes de distintos sectores, y que tienen un protagonismo en la sociedad.

Una violencia que afecta la institucionalidad de la sociedad cuando no se respetan ni acatan las normas y leyes que rigen las instituciones y la sociedad, como en el conflicto del transporte urbano que estamos atravesando; o cuando algún funcionario, también recientemente, emite con ligereza opiniones que afectan al estado de derecho vigente o incluso, lesionan el orden democrático que nos rige, y que queremos que nos rija.

Lo que hemos perdido y sufrido en nuestra patria en otros momentos de la historia, más o menos reciente, nos debe impulsar a no transitar nuevamente caminos que se han mostrado, a todas luces, infecundos y estériles.

La Patria es un don de Dios confiado a nuestra libertad, todos somos responsables de construir su grandeza, que incluye el bienestar de todos los ciudadanos. Y somos responsables también de evitar el fracaso, la frustración en la búsqueda y en la consecución de esa grandeza.  

Por eso, junto con mis Obispos Auxiliares, Padre Pedro y Padre Ricardo, quiero invitar a la comunidad católica, y a los creyentes de otras tradiciones religiosas, que encomendemos en nuestra oración los destinos de nuestra Córdoba, y de la Patria, para que todas las dificultades y conflictos que nos aquejan, se resuelvan pacíficamente y a través del diálogo, que es el modo adecuado de resolver los diferendos, y que implica, por parte de todos, la grandeza de alma de escuchar a los demás, y de aceptar las soluciones posibles, renunciando a puntos de vista o intereses sectoriales o personales, a favor del bien común de toda la sociedad.

Quiero invitar especialmente a la comunidad católica a que pongamos estas intenciones en manos de la Patrona de nuestra Patria, Nuestra Señora de Luján, para que ella la encomiende a su Hijo, Señor de la Historia, y nos abra caminos de solución, de convivencia en armonía y en paz.”

“No puede haber auténtico perdón y reconciliación, sin justicia y sin reparación”

 

Presentamos un extracto de la Homilía de Monseñor Ñáñez el pasado domingo 7 de mayo, en donde se expresa sobre lo tratado en la Asamblea del Episcopado, al recibir a personas que vivieron la tragedia de las desapariciones y de las muertes en la década del 70.

“La semana que ha concluido, los Obispos de la Argentina hemos tenido una de las dos asambleas que año a año realizamos. Nos hemos reunido en la ciudad de Pilar en la ciudad de Buenos  Aires. En el marco de esa Asamblea y teniendo presente lo que el Papa Francisco nos habla acerca de  la cultura del encuentro, nosotros hemos querido escuchar a personas que vivieron la tragedia de las desapariciones y de las muertes en la década del 70. Y escuchar a esas personas que viven el drama del duelo subsiguiente a esos hechos. Ha sido una escucha atenta y respetuosa de parte de los Obispos, y quienes fueron invitados hablaron con entera libertad y respetuosamente.

A continuación los Obispos hemos conversado sobre esos hechos. La inmensa mayoría del episcopado argentino cuando estos acontecimientos sucedieron, no éramos obispos. Algunos éramos sacerdotes, otros eran seminaristas, otros incluso eran adolescentes. El grupo en el cual yo estaba, había un obispo que dijo: cuando estas cosas sucedieron yo estaba en sexto grado, tenía doce años. Cual era la intención de este escuchar y escucharnos, buscar comprender mejor lo que sucedió, y buscar que esa experiencia pudiera servirnos a nosotros, y a lo mejor servir a nuestros conciudadanos y a la sociedad. Hicimos esta reflexión en un espíritu verdaderamente fraternal, poniendo todo en las manos de Dios, confiando en su Gracia y pidiendo que nos muestre sus tiempos y sus caminos.

Ahora la preocupación por esos temas era y es una preocupación estrictamente pastoral y no tenía nada que ver con ningún tipo de especulación de ninguna otra clase. Y una convicción bien arraigada es que no puede haber auténtico perdón y reconciliación sin justicia y sin reparación. Esto clarito. Ponemos todo eso en las manos de Dios, pero es oportuno me parece hacer estas consideraciones.

+ Monseñor Carlos José Ñáñez

Arzobispo de Córdoba, Argentina.

Link del Mensaje en ARZOBISPADO de CÓRDOBA

Audio: Homilia en Cadena 3

 

Carta de Monseñor Ñáñez para la Cuaresma. Animarse a vivir el primer amor de Jesús

El Miércoles 1 de marzo comienza la Cuaresma, un tiempo de gracia, un tiempo “fuerte” del año litúrgico” que nos invita a redescubrir el amor de Jesús, y animarnos a vivir una primera experiencia de amor de Jesús si aún no la tuvimos. Así lo destacó Monseñor Carlos Ñáñez Arzobispo de Córdoba en una carta que escribió a todas las comunidades con ocasión de la Cuaresma y en el marco de la realización del próximo Sínodo en Córdoba.

Queridos hermanos y hermanas:

Les hago llegar mi saludo cordial a todas las comunidades que conforman nuestra Arquidiócesis y a cada uno de sus integrantes. ¡Que el Señor los bendiga con abundancia!

El motivo de esta carta es la cercanía de la cuaresma que comenzaremos, Dios mediante, el próximo 1° de marzo, miércoles de ceniza. Quiero invitarlos a vivir con intensidad este tiempo “fuerte” del año litúrgico.

La cuaresma nos prepara para celebrar la Pascua de Jesús, es decir, su triunfo sobre el pecado y la muerte, y sobre todo para festejar con mucha alegría su resurrección. Al mismo tiempo, la Seguir Leyendo… “Carta de Monseñor Ñáñez para la Cuaresma. Animarse a vivir el primer amor de Jesús”